Muchos nuevos diagnósticos de VIH en personas de más de 50 años, incluyendo infecciones recientes 

Roger Pebody

En el Reino Unido, uno de cada doce diagnósticos de VIH lo recibe una persona de más de 50 años. Aunque las tasas de diagnóstico tardío son elevadas en los adultos de mayor edad, se cree que algo menos de la mitad se refieren a una infección contraída cuando la persona tenía más de 50 años.

Ruth Smith, de la Agencia para la Protección de la Salud [HPA, en sus siglas en inglés], anunció estos hallazgos en la conferencia conjunta de la Asociación Británica del VIH (BVIHA) y la Asociación Británica para la Salud Sexual y el VIH (BASHH), la pasada semana. Además, en la conferencia se presentaron otros estudios que pusieron de relieve aspectos relacionados con el tratamiento y la atención de personas con VIH de más edad.

Durante el período comprendido entre 2000 y 2008, uno de cada doce (8,5%) nuevos diagnósticos de VIH en adultos se produjo en una persona de más de 50 años. Las cifras se incrementaron año tras año, pasando de 304 en 2000 a 787 en 2008.

El perfil de las personas diagnosticadas con más de 50 años es algo diferente al que presentan las que recibieron el diagnóstico a una edad más temprana. Tienen una mayor tendencia a ser varones, homosexuales y de etnia blanca más que de otros grupos de población. La HPA ha señalado la existencia de diversos diagnósticos en hombres gays que adquirieron la infección en el sudeste asiático.

Al examinar el recuento de CD4 en el momento del diagnóstico, el equipo de investigadores fue capaz de calcular cuánto tiempo hacía que se había infectado por VIH la persona en el momento de la prueba. Se consideró que algo menos de la mitad (48%) de las infecciones se adquirieron cuando la persona tenía más de 50 años, lo que sugiere que el trabajo de prevención no puede ignorar a los adultos de mayor edad.

De todos modos, la demora en el diagnóstico supone un problema más relevante en adultos mayores que en grupos de menor edad. El 48% son diagnosticados cuando su recuento de CD4 está por debajo de 200 células/mm3, en comparación con el 33% de las personas de menos de 50. En el caso de los hombres gays y bisexuales, el doble de varones de más de 50 años reciben un diagnóstico tardío en comparación con los más jóvenes (40% y 21%, respectivamente).

Además, los diagnósticos tardíos tienen una importante contribución en la mortalidad a corto plazo. Entre las personas diagnosticadas con más de 50 años, el 14% de los que recibieron un diagnóstico tardío murieron antes de un año, en comparación con el 1% de los que no recibieron un diagnóstico con retraso.

Mientras que en 2000 las personas con más de 50 años representaban el 11% de los pacientes que accedieron a la atención sobre VIH, actualmente suponen el 17%.

Otros estudios durante la conferencia examinaron las necesidades de tratamiento y atención médica de estos adultos de mayor edad. En un póster se presentó el perfil de 257 pacientes de 50 años o más que acudieron a servicios del VIH en Brighton. La inmensa mayoría eran hombres gays de etnia blanca, su media de edad era de 58 años y habían vivido con el virus durante un promedio de 12 años.

El 85% de los pacientes presentaban al menos una comorbilidad, y el 43%, tres o más. Como resultado, además de los fármacos antirretrovirales, dos tercios de los personas tomaban fármacos para otras enfermedades [el 12% declararon tomar cinco o más fármacos] y el 79% estaban atendidos por otros especialistas médicos (dermatólogos, otorrinos, cardiólogos, gastroenterólogos, etc.). Los autores recomendaron que los especialistas en VIH trabajen en estrecha cooperación con estos otros especialistas.

En otro póster se puso de manifiesto la importancia de realizar pruebas y valoraciones adicionales, por ejemplo, para detectar cáncer de próstata u otras dolencias. Además, se requiere la revisión periódica de toda la medicación para monitorizar posibles interacciones entre fármacos.

Por último, el equipo de investigadores de Brighton también presentó los resultados de veinte entrevistas cualitativas en profundidad con personas que tenían VIH de entre 52 y 78 años (media de edad: 64). En casi todos los casos se trató de hombres gays de etnia blanca.

Algunos de los temas destacados fueron:

  • Salud: Preocupaciones respecto a los efectos desconocidos del VIH y el tratamiento antirretroviral con el tiempo, el número de comorbilidades, el deseo de mantener continuidad en la atención médica y de un mayor apoyo psicosocial. “Obviamente, los fármacos me están manteniendo con vida, pero debe haber algún daño a largo plazo”, afirmó un entrevistado.
  • Supervivencia: Historias de compañeros a los que se ha sobrevivido y de falta de preparación para el futuro, ya que no se esperaba ninguno. “Todos están muertos, soy el único con vida y no recibo ninguna pensión”.
  • Autoestima y rechazo, vinculados a una escena gay orientada hacia los jóvenes, cambios en la apariencia física y la presencia de disfunción sexual. “¿Quién quiere a un marica viejo como yo?”, se comentó en una entrevista.

Referencias: Smith R, et al. Refocusing our efforts – transmission and late diagnosis of HIV among adults aged 50 and over. HIV Medicine 11 (supplement 1), O3, 2010.

Patel R, et al. Greying with HIV: an observational study of healthcare needs of HIV-infected patients aged 50 years or over. HIV Medicine 11 (supplement 1), P68, 2010.

Ward B, et al. Ageing and HIV/AIDS: evaluation of a dedicated clinical service for HIV-infected individuals over 50 years of age. HIV Medicine 11 (supplement 1), P66, 2010.

Perry N, et al. i>Growing older and living longer with HIV-1 – a qualitative study. HIV Medicine 11 (supplement 1), P79, 2010.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

Redes sociales

¿No quieres perderte nada?
Síguenos en todas las redes

Gilead
Janssen
MSD
ViiV
Gilead
Janssen
MSD
ViiV Healthcare
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Gilead
MSD