La curación del VIH tiene que ser una prioridad científica y de financiación, advierten investigadores y activistas

Keith Alcorn

Debería desarrollarse una alianza público-privada duradera a fin de superar las barreras para encontrar una cura de la infección por VIH, según declaró a la revista Science un grupo de investigadores destacados del ámbito académico y de la industria.

En un llamamiento a colegas, industria y donantes para hacer frente al reto de curar la infección por VIH, los investigadores afirman que debería convertirse en prioridad explorar la posibilidad de conseguir una remisión de la replicación del VIH sin usar fármacos, algo que, probablemente, implique la eliminación completa del virus del organismo.

“Sin disponer de una vacuna, nos encontramos con la importante carga económica que supone el tratamiento de por vida de decenas de millones de personas”, indicó el profesor Douglas Richman, director del Centro para la Investigación en Sida de la Universidad de California en San Diego (EE UU).

“El éxito, de conseguirse, no llegará con rapidez”, añadió Richman. “Sin embargo, hay que recordar que el gran logro de la terapia antirretroviral combinada, que ha transformado la epidemia de VIH/sida en el mundo desarrollado y que está empezando a notarse en los países en vías de desarrollo, requirió 15 años de notable esfuerzo”.

Recientemente, se hizo un llamamiento similar por parte del Grupo de Acción en Tratamientos [TAG, en sus siglas en inglés], una organización de activistas estadounidenses, en donde se recomendaba al Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE UU [NIAID, en sus siglas en inglés] que revitalizase la búsqueda de una cura para el VIH, poniendo especial atención en la financiación de investigadores innovadores, el desarrollo de modelos animales para aprender más sobre la persistencia del virus, y la realización de pruebas para medir virus latentes y los efectos del tratamiento.

“No vamos a encontrar una cura para el sida hasta que nos pongamos serios y le demos publicidad”, afirmó Mark Harrington, director ejecutivo de TAG. “Una colaboración entre científicos independientes y la industria farmacéutica supone una propuesta práctica para conseguir este avance en la investigación”, afirmó, satisfecho por la mencionada propuesta.

Ambos grupos proponen que el objetivo del tratamiento para el VIH debería ser una remisión libre de fármacos, es decir, la ausencia prolongada de replicación detectable del virus sin necesidad de tomar tratamiento de forma constante.

Para conseguir este objetivo es necesario comprender cómo el VIH consigue persistir a niveles reducidos en el flujo sanguíneo, e identificar todos los reservorios desde los que el virus consigue mantenerse a pesar de la terapia altamente supresora, comentan los investigadores.

En su reciente lectura plenaria en la XVI Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI), Robert Siliciano presentó datos que mostraban que los fármacos hoy en día disponibles eran capaces de eliminar los ciclos de replicación en curso del VIH, suprimiendo la carga viral por debajo de una copia/mL, y que cualquier virus detectable en el flujo sanguíneo probablemente fuera producto de una célula infectada que antes había estado latente.

Sin embargo, la intensificación de la terapia con los fármacos disponibles en la actualidad no pareció eliminar la liberación de virus de las células infectadas latentes, lo que, según Siliciano, sugiere que el tratamiento actual ha alcanzado su límite.

Asimismo, explicó que aún no se conocen bien los reservorios celulares en los que el VIH persiste en una forma latente. Además, tampoco se entienden los factores que mantienen al virus en ese estado en esas células, a menudo durante muchos años.

Es necesario disponer de unos mejores modelos animales, así como contar con personas voluntarias para participar en unos estudios que implican la toma de numerosas biopsias intestinales y de los nódulos linfáticos, a fin de caracterizar completamente estos reservorios y entender los mecanismos que los mantienen.

Han de identificarse y probarse los mecanismos para purgar el reservorio del virus, un empeño que requerirá el examen bibliográfico de compuestos farmacéuticos, así como la implementación de incentivos sustanciales para que el sector privado desarrolle programas de investigación.

El profesor Richman declaró a aidsmap que el primer gran paso hacia la reactivación de las células latentes infectadas en los reservorios era: “Identificar las dianas celulares que, si se modulan, activarían sólo las células con infección latente, ya que no es posible activar todas las células del cuerpo sin matar a alguien. El siguiente paso es validar estas dianas en modelos animales y en el desarrollo de fármacos, por lo que es preciso que exista una coordinación”.

Para medir el éxito de cualquier enfoque terapéutico será necesario disponer de pruebas capaces de cuantificar de forma precisa unas cantidades muy pequeñas del virus de la inmunodeficiencia humana en los tejidos (que puedan medir el VIH latente en una célula CD4 entre un millón), así como pruebas de alta sensibilidad capaces de identificar células que contengan provirus del VIH integrados y latentes.

Entre los investigadores que defienden la causa de la curación se cuentan David Margolis, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (EE UU), Warner Greene del Instituto Gladstone de Virología e Inmunología en San Francisco (EE UU), Daria Hazuda, de Merck & Co, y Roger Pomerantz, de Tibotec Pharmaceuticals. El activista histórico en defensa de los tratamientos contra el sida, Martin Delaney, fallecido en enero, también colaboró en la redacción del artículo.

El llamamiento coincide con un enorme estímulo a la investigación en sida, que llegará en forma de un aumento de 10.000 millones de dólares en el presupuesto de los Institutos Nacionales de Salud de EE UU (NIH, en sus siglas en inglés), aprobado como parte del paquete de medidas del presidente Obama.

En su blog en Aidsmeds.com, el editor Peter Staley señaló la pasada semana que la investigación en VIH podría atraer hasta mil millones de ese presupuesto en los dos próximos años. Probablemente, el dinero se destine a aumentar los programas de investigación existentes y a financiar las solicitudes bien revisadas que no hayan conseguido fondos en las recientes rondas de financiación.

Lo que no está tan claro es si la investigación para erradicar el VIH será capaz de beneficiarse de este estímulo. El pasado año, NIH hizo un llamamiento para recabar información sobre las prioridades de investigación en los esfuerzos de erradicación del VIH y, actualmente, está estudiando las respuestas. No obstante, en la actualidad, la palabra “cura” no aparece en la lista de la Oficina para la Investigación en Sida de los NIH referente a las prioridades críticas para 2010 en la investigación en el campo del VIH, ni tampoco se refleja en su presupuesto de 2009.

“No es extraño que los científicos que soliciten fondos para estudiar la latencia del VIH se vean rechazados tan a menudo: el término no figura en el plan de los NIH”, comentó Bob Huff, del Grupo de Acción en Tratamientos en la edición de febrero de TAGLine, la publicación del grupo.

Sin embargo, la persistencia de los reservorios del VIH será una de la amplia lista de áreas a las que se les otorgará prioridad de financiación mediante las becas de cofinanciación ofrecidas en la financiación del paquete de estímulos.

No obstante, las becas de cofinanciación sólo se prolongan por dos años y el trabajo deberá completarse en 2011.

“La buena noticia es que está llegando dinero nuevo. La mala es que, en dos años, se habrá acabado sin que exista garantía de continuidad, a menos que el presupuesto base subyacente de NIH, actualmente fijado en 30.000 millones anuales, se vea incrementado durante muchos años por encima de la inflación”, comentó Mark Harrington, director ejecutivo del Grupo de Acción en Tratamientos.

“Por tanto, las perspectivas para un nuevo y gran proyecto sobre curación en este momento son de medias a bajas”, señala.

El profesor Richman declaró a aidsmap que era necesario un proyecto de colaboración para dar prioridad y coordinar la investigación.

“La financiación disponible a través del paquete de estímulos está muy restringida. Sería útil para los investigadores que desean estudiar objetivos individuales, pero no para abordar cuestiones más amplias o la necesidad de una coordinación”, concluye.

Referencia: Richman D, et al. The challenge of finding a cure for HIV infection. Science. 2009; 323 (5.919): 1.304 – 1.307. DOI: 10.1126/science.1165706.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

Redes sociales

¿No quieres perderte nada?
Síguenos en todas las redes

Gilead
Janssen
MSD
ViiV
Gilead
Janssen
MSD
ViiV Healthcare
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Gilead
MSD