Los hombres gais jóvenes hablan con sus amigos sobre salud sexual, pero no siempre reciben el mejor consejo

Roger Pebody

Una investigación realizada en California (EE UU) revela que los hombres gais hablan de los riesgos sexuales con sus amigos más íntimos. A pesar de que estas conversaciones podrían influir y alentar unas prácticas de sexo seguro, muchas de ellas se basan en supuestos erróneos, como que ‘conocer’ bien a tu pareja basta para protegerse frente a la infección por VIH. Además, el consejo dado por las amigas con frecuencia es distinto al ofrecido por los amigos homosexuales.

En la publicación de sus resultados en la revista Health Education Research, Matt Mutchler y Bryce McDavitt recomiendan que las intervenciones preventivas del VIH deberían ayudar a que las personas jóvenes mantengan unas conversaciones más constructivas con sus amistades respecto a la salud sexual y la adopción de riesgos sexuales.

El equipo de investigadores inscribió a 24 hombres gais jóvenes (de entre 18 y 21 años) en la ciudad de Los Ángeles. Para participar, los jóvenes habían de tener un buen amigo o amiga que hubieran conocido durante al menos un año y que igualmente estuviera dispuesto(a) a ser entrevistado(a). La mitad de ellos nombró un amigo que también era un hombre gay, mientras que la otra mitad señaló a una mujer como su amistad preferida.

A continuación, se llevaron a cabo entrevistas en profundidad (con una duración aproximada de dos horas) con las dos personas amigas juntas. Dichas entrevistas se centraron en la forma en que los amigos hablaban entre sí sobre las citas, las relaciones afectivas, el sexo, las relaciones sexuales seguras y los preservativos.

En casi todas las amistades, se puso énfasis en la importancia del sexo seguro. Muchos entendían este concepto en términos de "autorrespeto" (dando prioridad a su propia salud y seguridad sobre los deseos de la pareja sexual). Muchas personas alentaron a sus amigos a mantener un elevado nivel de seguridad sexual, y algunas, incluso, preguntaron de forma específica si sus amigos habían empleado preservativos con una pareja en particular.

Sin embargo, muchas de las mujeres participantes y algunos de los hombres hablaron sobre todo acerca de elegir con cuidado una pareja sexual, y prestaron poca atención al uso del preservativo o a las diferentes actividades sexuales. Por ejemplo, sugirieron que podría eliminarse el riesgo por estar en una relación declaradamente monógama, o preguntando a la posible pareja sobre su historial sexual.

Aunque a menudo las mujeres deseaban ayudar a sus amigos gais a ‘asentarse’ y encontrar una buena pareja, a veces también los alentaban a adoptar prácticas basadas en la confianza en dichas parejas sin tener en cuenta los posibles riesgos que podrían conllevar esas estrategias. Por ejemplo, una amiga dijo:

"Si realmente conoces a la persona, entonces no tienes que preocuparse realmente por las [ITS] (…) Porque si sabes quién es de verdad, sabes que no tiene nada, porque la conoces desde hace mucho tiempo. Como le dije a Gary (que solía ir a buscar a personas al azar), no sabes nada porque acabas de conocer a esa persona. Lo que quiero decir es que plantea muchos más riesgos (…) Sigo pensando que tiene que aprender de mi ejemplo”.

No obstante, varios de los participantes masculinos hablaron de utilizar preservativos "en cualquier caso". La frase expresaba la idea de que deben usarse los condones con independencia de las circunstancias, el carácter de la pareja, la intimidad de la relación o la creencia de la pareja de que no tiene VIH. Un joven dijo:

“Nunca sabes si te están engañando. Por eso, siempre digo que se emplee un preservativo, en cualquier caso”.

La actitud de utilizar preservativos ‘en cualquier caso’ sólo la expresaron los jóvenes gais, pero nunca las mujeres. Cuando los varones tenían como mejor amigo a otro hombre gay, con frecuencia constituía una norma común de comportamiento que fue defendida de forma decidida y repetida. Cuando la persona elegida como mejor amiga era una mujer, a veces los hombres la intentaban convencer de que fuera más realista y no confiara tanto en sus parejas.

Sin embargo, varios de los hombres gais que expresaron esta actitud, al mismo tiempo mostraron unas ideas aparentemente contradictorias en cuanto a la importancia de elegir pareja con cuidado. Además, su comportamiento real no siempre fue coherente con sus propios consejos.

De manera más general, los investigadores descubrieron que los debates en torno al uso de los preservativos y el sexo seguro habitualmente no entraban en matices o detalles. Las personas amigas podrían preguntar si se había utilizado un preservativo, pero si la respuesta era negativa, no se examinaban las motivaciones de sus amigos o las circunstancias del encuentro sexual. En pocas ocasiones, las conversaciones trataron cuestiones referentes a cómo animar a que una pareja use el preservativo si no desea utilizarlo, al empleo del condón para el sexo oral o los pasos necesarios para renunciar al uso de los preservativos en una relación.

Los autores creen que a través de conversaciones de este tipo es como se comunican y reformulan las normas entre iguales sobre salud sexual y conducta sexual.

"Puesto que el apoyo social en general está vinculado con el bienestar general de las personas jóvenes pertenecientes a las minorías sexuales, el partir de las buenas intenciones de las amistades de los jóvenes gais promete constituir un buen camino para fomentar los comportamientos positivos de salud", afirman los investigadores. "Las intervenciones pueden basarse en el firme deseo de los iguales para ayudarse entre sí, lo que permite que las amistades puedan facilitar la revisión de patrones sexuales de modo que se desalienten las relaciones sexuales no seguras y se refuercen los valores subyacentes en los patrones de comportamiento sexual más seguros".

Por último, los autores sugieren que las intervenciones tendrían que ayudar a que los amigos se comuniquen entre sí, pongan en cuestión los supuesto problemáticos y trabajen con los diferentes valores expresados por amigos y amigas. Las intervenciones deberían favorecer que las personas jóvenes piensen en prácticas sexuales de riesgo más que en parejas de riesgo.

Referencia: Mutchler MG y McDavitt B. ‘Gay boy talk’ meets ‘girl talk’: HIV risk assessment assumptions in young gay men’s sexual health communication with best friends. Health Education Research, published online ahead of print, 2010. doi: 10.1093/her/cyq069.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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