Aumenta el uso de los sistemas sanitarios por enfermedades asociadas al envejecimiento en pacientes con VIH

Michael Carter

Los pacientes seropositivos empiezan a acudir con más frecuencia a los sistemas de atención sanitaria para consultar sobre problemas de salud tales como las enfermedades cardiovasculares, según sugiere un estudio danés publicado en la edición digital de la revista AIDS.

El equipo de investigadores cree que, probablemente, este dato se deba al envejecimiento de la población con VIH.

Gracias al éxito de la terapia antirretroviral, el estudio evidenció la existencia de un descenso notable y sostenido en los ingresos hospitalarios de pacientes seropositivos.

El tratamiento antirretroviral supone que muchos pacientes con VIH pueden esperar disfrutar de una esperanza de vida normal.

Se han producido cambios en los tipos de patologías que provocan morbimortalidad en los pacientes con VIH. Las relacionadas con el virus se han vuelto unas causas menos importantes de enfermedad y muerte, mientras que los efectos secundarios del tratamiento, las enfermedades propias de la edad y las coinfecciones han ido adquiriendo mayor relevancia.

Las mejoras en la salud gracias a la terapia antirretroviral implican que se han producido cambios importantes en el modo en que las personas con VIH acceden a la atención médica.

Un número menor de pacientes ingresan en los hospitales y, por otro lado, está creciendo la demanda de servicios ambulatorios. Además, el tipo de servicios ambulatorios especializados demandados también ha cambiado, adquiriendo más importancia las clínicas no especializadas en enfermedades infecciosas.

El equipo de investigadores daneses decidió investigar más a fondo el impacto del tratamiento anti-VIH sobre el uso de los servicios sanitarios internos y ambulatorios. En consecuencia, se analizó el empleo de dichas instalaciones entre 1995 y 2007 y se comparó con el registrado por la población general danesa.

La muestra de estudio contó con los 4.760 pacientes infectados por VIH en Dinamarca y otros 26.000 pacientes control emparejados con los primeros en cuanto a edad y sexo.

El análisis dispuso de datos sobre un seguimiento de 34.000 persona-años. El 40% de los pacientes recibieron su diagnóstico de VIH antes de 1995 y el 24% murieron. Tres cuartas partes eran hombres, el 80% de etnia blanca. La mediana de edad en el comienzo del estudio fue de 34 años, el 40% eran hombres gays y el 11%, usuarios de drogas inyectables. El 73% de los pacientes tomaban terapia antirretroviral.

Entre 1995 y 2007, se produjo un aumento del 61% en el número de pacientes anuales que acudían a los servicios de atención relacionados con el VIH.

También se observó un envejecimiento significativo de la población. El número de pacientes de menos de 50 años aumentó un 31%, frente a un crecimiento del 600% en el número de aquéllos con 50-60 años.

El número de días ingresados disminuyó en un 43% entre 1995 y 2007. Al mismo tiempo, el número anual de citas ambulatorias aumentó en un 127%.

En comparación con la población general danesa, el riesgo de ingresos hospitalarios para las personas con VIH pasó de un 6,2 en el período de 1995-1997 a un 3,1 en el de 2004-2007.

Los ingresos hospitalarios por enfermedades infecciosas se redujeron entre los pacientes con VIH de 96 por cada 100 persona-años a 18 por cada 100 persona-años. Asimismo, se observó un descenso inicial en las admisiones en los hospitales por enfermedades no infecciosas, pero se estabilizaron en un valor de 35 por cada 100 persona-años.

Las tasas de ingresos hospitalarios por cáncer aumentaron entre las personas seropositivas, aunque disminuyeron entre la población general.

A pesar de que los ingresos por enfermedades cardiovasculares aumentaron tanto en pacientes con VIH como en los del grupo control, la tasa de aumento fue mucho más pronunciada en el primer caso (76% frente a 46%). El equipo de investigadores calculó que las personas con VIH fueron un 50% más propensas a ser admitidas en un hospital por este motivo que los pacientes control de igual edad y sexo.

En general, las citas ambulatorias de las personas con VIH aumentaron en un 17%. El número de citas ambulatorias con especialistas en enfermedades no infecciosas se incrementó en un 175%.

Se apreció un descenso pronunciado en la posibilidad de realizar citas ambulatorias con un especialista en cáncer (8,0 a 2,6), pero se produjo un aumento del 50% en el riesgo de que los pacientes seropositivos precisaran una cita ambulatoria en una clínica cardiovascular.

“Hemos encontrado que la utilización general de los servicios de ingreso hospitalario por parte de la población danesa con VIH disminuyó drásticamente tras la introducción de la terapia antirretroviral de gran actividad [TARGA], mientras que siguió aumentando la de los servicios ambulatorios, sobre todo con especialistas en enfermedades no infecciosas”, comentan los autores.

De todos modos, en 2007, los pacientes con VIH aún presentaban una tasa de ingresos hospitalarios tres veces superior a la observada en la población danesa general.

Las patologías cardiovasculares y otras enfermedades propias del envejecimiento fueron motivos importantes para los ingresos y estas dolencias también requirieron citas médicas ambulatorias.

El equipo de investigadores señala que esto encaja con lo esperado, dado el envejecimiento de su cohorte.

Referencia: Engsig FN, et al. Inpatient admissions and outpatient visits in persons with and without HIV infection in Denmark, 1995-2007. AIDS 23 (online edition), 2009.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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