Hacer que las parejas usen condones: una batalla para las mujeres con VIH

Derek Thaczuk

Un pequeño estudio cualitativo con mujeres que viven con VIH en Estados Unidos ha descubierto que la mayoría practicaba la abstención sexual o practicaban exclusivamente sexo seguro, mientras que casi todas las mujeres que practicaron sexo sin protección de forma regular lo hicieron dentro de relaciones monógamas en las cuales los esfuerzos de las mujeres por que se emplearan condones fueron rechazados por sus parejas masculinas. Como consecuencia, las mujeres vivían con el miedo constante de transmitir la infección a sus parejas y con culpa y angustia por su incapacidad de controlar las opciones sexuales. El estudio fue publicado en la edición de junio de American Journal of Public Health.

Algunos estudios recientes han registrado que entre el 17% y el 35% de las mujeres con VIH practican sexo sin protección. Este estudio investigó cualitativamente el comportamiento sexual de 55 mujeres con VIH de zonas urbanas y rurales de Wisconsin (EE UU) durante diez entrevistas entre 2000 y 2003, con el objetivo de “desarrollar una comprensión profunda de las experiencias de las mujeres con VIH”, incluyendo comportamientos sexuales de riesgo. Las mujeres fueron inscritas a través de un muestreo específico basado en la comunidad y sus características variaron en términos de raza, educación, estado de la infección y grupo de riesgo. La media de edad fue de 41 años y la media de ingreso doméstico fue de 14.000 dólares (unos 10.300 euros).

Según su propia declaración, 32 (58%) de las mujeres eran completamente abstinentes sexualmente y 13 (24%) empleaban condones cada vez que practicaban sexo. Diez mujeres (18%) practicaron sexo de forma regular sin emplear condones. Este sexo sin protección se produjo completamente dentro de relaciones monógamas. Casi todas estas relaciones de pareja fueron serodiscordantes, es decir, la principal pareja masculina no tenía VIH. El informe publicado se centró en esas diez mujeres para examinar sus situaciones y motivos para practicar sexo sin protección.

El equipo de investigadores descubrió que estas mujeres practicaron sexo sin protección “de mala gana, siempre temerosas de transmitir el virus a sus parejas masculinas”. Las mujeres de este estudio estaban “profundamente preocupadas por el riesgo sexual” y “se resistieron activamente a poner en riesgo a otra persona”. La dinámica de sus relaciones provocó que “cedieran ante parejas masculinas más dominantes… La falta de éxito en sus esfuerzos por reducir el riesgo sexual en sus relaciones las hace vivir con una sensación de condena sobre sus acciones”.

Las declaraciones de las mujeres ilustran su situación:
 
“He hablado con él hasta quedarme afónica… No conseguí nada.”
“Sé que tengo que hacerme cargo y usar condones, pero es un problema grave… Empieza a chillar y gritar… ¿Qué puedo hacer?”
“Discutimos sobre los condones todo el tiempo. Estamos así casi cada semana.”
“Le enseñé todas mis medicinas y le dije ‘¿Quieres tomarte todo esto?’… Pero no puedes conseguir que haga nada.”

Significativamente, “los proveedores de cuidado sanitario estaban casi ausentes de estas historias sobre riesgo sexual, excepto como protagonistas secundarios ocasionales para pedirles que presionen para que se use el condón”.

Aunque se trató de un estudio muy pequeño, otros estudios estadounidenses han descubierto que un gran número de parejas heterosexuales serodiscordantes practican relaciones sexuales sin protección. Los autores del actual informe señalan que, en su estudio, la mitad de las mujeres emparejadas con hombres sin VIH o bien practicaba exclusivamente sexo seguro o abandonó toda actividad sexual.

Cuando se produjo sexo no seguro en relaciones serodiscordantes, los autores sugieren que “las experiencias y necesidades podrían diferir según quién… tiene VIH… las relaciones de poder entre géneros podría diferenciar estas relaciones”. El grupo de investigadores concluyó que, “[si] estos datos son un indicativo de los esfuerzos que al menos algunas mujeres con VIH podrían experimentar en relaciones serodiscordantes, entonces existen muchas necesidades sin cubrir a las cuales… los que proporcionan cuidado sanitario… podrían responder”.

Referencias: Stevens P, Galvao L. “He won’t use condoms”: HIV-infected women’s struggles in primary relationships with serodiscordant partners. American Journal of Public Health 97: 1015-1022, 2007.

Buchacz K et al. Sociodemographic, behavioral, and clinical correlates of inconsistent condom use in HIV-serodiscordant heterosexual couples. JAIDS 28: 289-297, 2001.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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