Los ingresos hospitalarios siguen siendo elevados entre las personas con VIH

Michael Carter

Entre 1999 y 2006, un tercio de los pacientes del estudio fueron hospitalizados y la tasa de ingresos hospitalarios no varió con el tiempo.

No obstante, el equipo de investigadores descubrió que se produjeron cambios importantes en las causas de dicha hospitalización, registrándose un aumento de los ingresos debido a problemas hepáticos e infecciones de la piel. El mantener un recuento de CD4 superior a 350 células/mm3 se relacionó con una reducción significativa en el riesgo de que se diera un ingreso hospitalario.

Poco después de que la terapia antirretroviral combinada eficaz se hiciera disponible a finales de la década de 1990, diversos estudios registraron un descenso en las tasas de hospitalización y mortalidad entre los pacientes con VIH.

Se dispone de menos información sobre las tendencias respecto a la hospitalización en la era del tratamiento anti-VIH moderno. No obstante, algunos indicios sugieren que las tasas se han estabilizado, o incluso han aumentado, posiblemente como resultado del envejecimiento, las coinfecciones y los efectos secundarios del tratamiento.

La comprensión de las tendencias presentes en la hospitalización de los pacientes con VIH puede ser útil en el diseño de intervenciones para mejorar aún más la atención a esta población y servir para la planificación de servicios de salud.

En consecuencia, un equipo de investigadores del Estudio de la Historia Natural del VIH del ejército de EE UU realizó el seguimiento de las tendencias y los factores de riesgo de hospitalización de 2.429 pacientes entre 1999 y 2007.

Dicho período de tiempo fue dividido en tres épocas en correspondencia con los cambios de los estándares de tratamiento y atención del VIH: 1999-2001, 2002-2004 y 2005-2007. La hospitalización fue definida como un ingreso en el hospital que se hubiera prolongado al menos 24 horas.

En conjunto, la edad media de los pacientes fue de 37 años y habían estado viviendo con VIH durante una media de siete años. El 62% de los participantes tomaban terapia antirretroviral y la media en la duración del tratamiento fue de cuatro años. El recuento medio de CD4 en el momento del inicio de dicha terapia fue de 350 células/mm3, y el recuento medio de CD4 a lo largo del período de estudio fue de 554 células/mm3, presentando el 52% de los pacientes una carga viral inferior a 400 copias/mL.

Un total de 822 pacientes (un tercio de la cohorte) fueron hospitalizados al menos una vez, y el número total de admisiones hospitalarias fue de 1.770.

La duración media del período de hospitalización fue de seis días. Esta cifra no varió de forma significativa a lo largo del estudio.

De igual modo, no se registró ningún cambio en la tasa global de hospitalizaciones en los ocho años del ensayo (137 por cada 1.000 persona-años).

Las enfermedades gastrointestinales fueron la causa más habitual de ingreso hospitalario [24 por cada 1.000 persona-años], seguidas por las infecciones bacterianas (18 por cada 1.000 persona-años), las enfermedades respiratorias (16 por cada 1.000 persona-años) y las enfermedades cardiovasculares [12 por cada 1.000 persona-años].

En el caso de los cánceres, se registró un aumento del 50% en las tasas de hospitalización, que tuvo una significación estadística marginal (p= 0,06). La tasa de hospitalizaciones por enfermedades cardiovasculares aumentó en un 24% (p= 0,06), pero los ingresos por enfermedades neurológicas se redujeron en un 25% (p= 0,05).

Hubo una tasa de ingresos por enfermedades definitorias de sida de 10 por cada 1.000 persona-años, cifra que no se vio modificada a lo largo del curso del estudio.

Las infecciones constituyeron el principal motivo de los ingresos (49 por cada 1.000 persona-años). De nuevo, esta tasa no se modificó durante el ensayo.

El riesgo de ingreso hospitalario a causa de coinfecciones por hepatitis, cirrosis u otros tipos de hepatopatías aumentó en un 71%. Aunque el número total de infecciones fue reducido, se observó que los ingresos por Staphylococcus aureus resistente a meticilina [MRSA, en sus siglas en inglés] aumentaron en un 300% y que las hospitalizaciones debidas a infecciones de la piel lo hicieron en un 50%.

La cirugía también se convirtió en un motivo cada vez más importante de ingreso hospitalario y supuso unas 22 hospitalizaciones por cada 1.000 persona-años.

El equipo de investigadores, asimismo, examinó la proporción de hospitalizaciones por enfermedades y problemas de salud específicos.

Las enfermedades relacionadas con el sida representan el 8% de los ingresos, y esta cifra no varió con el tiempo.

La proporción de hospitalizaciones asociadas con el MRSA pasó del 0,3 al 3%; igualmente, se observó un aumento en el porcentaje de ingresos para someterse a cirugía, del 13 al 20%.

El examen de las características de los pacientes ingresados en el hospital evidenció que su edad media fue de 41 años, cifra que aumentó de forma constante a lo largo del período de estudio (de 39 a 43 años; p <0,001).

El porcentaje de pacientes hospitalizados con hepatitis C aumentó del 8 al 14% (p <0,01).

Por otra parte, se observó un incremento en el recuento de CD4 en el momento de la hospitalización, que pasó de una media de 409 a 466 células/mm3.

El uso del tratamiento antirretroviral en los pacientes hospitalizados se mantuvo estable en torno al 70%.

Por último, los autores analizaron los factores asociados con la hospitalización.

Cada aumento de 50 células/mm3 en el recuento mínimo histórico de CD4 [recuento nadir] estuvo relacionado con una disminución del 8% en el riesgo de hospitalización (p <0,01). Los pacientes con un recuento de CD4 actual por encima de 350 células/mm3 también presentaron un riesgo significativamente menor del riesgo de ingreso hospitalario (p <0,01).

En el caso de las personas con un recuento actual de CD4 inferior a 350 células/mm3, el empleo de la terapia antirretroviral redujo el riesgo de hospitalización (p= 0,02).

La coinfección por hepatitis C aumentó el riesgo de hospitalización en un 46% (p= 0,02) y la mayor duración de la infección por VIH también fue un factor relacionado con un mayor riesgo de hospitalización (p= 0,05).

Posteriormente, se llevó a cabo un análisis aparte para estudiar los factores vinculados con la hospitalización por causas infecciosas. De nuevo, el tener un mayor recuento nadir de CD4 (p <0,01), un recuento actual de CD4 superior a 350 células/mm3 (p <0,01) y el recibir tratamiento antirretroviral en el caso de recuentos de CD4 inferiores a 350 células/mm3 (p <0,01) constituyeron factores de protección.

El tener una mayor edad supuso un factor de riesgo importante de ser internado para someterse a intervenciones quirúrgicas (p <0,01).

"Se siguen registrando unas tasas elevadas de hospitalización entre las personas con VIH y (…) cuyos valores no han variado en la era TARGA [siglas de terapia antirretroviral de gran actividad] más avanzada", comentan los autores. Y añaden que las causas de las hospitalizaciones se han diversificado, siendo actualmente las comorbilidades no relacionadas con sida las causas más habituales de admisión en el hospital.

Se comprobó que tener un recuento de CD4 superior a 350 células/mm3 redujo el riesgo de hospitalización. Los investigadores escriben: "Estos datos sugieren que el uso de la TARGA siguiendo las directrices de tratamiento parece constituir un factor protector frente a las hospitalizaciones por causas no relacionadas con sida".

Referencia: Crum-Cianflone NF, et al. Trends and causes of hospitalizations among HIV-infected persons during the late HAART era: what is the impact of CD4 cell counts and HAART use? J Acquir Immune Defic Syndr (online edition), 2010.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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