Simplemente me enamoré

Betty

Bueno, jamás pensé hacer esto. Me llamo Betty y tengo solo 18 años. Conocí un hombre de 26 años en una empresa en la que había empezado a trabajar. Al mes de estar en la empresa empezamos nuestra relación. Nos iba muy bien, yo era una chica que no tomaba ni salía a la calle ni mucho menos me quedaba fuera de mi casa.

Él me mostró el mundo que jamás yo había conocido. Al segundo mes de estar juntos descubrí un engaño que él me hizo con una de sus ex. Ella fue la que me dio la noticia de que él tenía VIH y que lo había infectado la mama del hijo que él tiene. Yo no lo quise creer. Él me lo negó todo, me dijo que era mentira que él no tenía VIH y que si lo tenía era porque ella lo había infectado.

Sin embargo, la chica me mostró sus exámenes y ella no tenía el virus. Luego él me pidió perdón, me dijo que arregláramos las cosas y eso hice. Nos realizamos la prueba y, cuando fui a buscar los resultados al día siguiente, me dieron los míos, que habían salido negativo. Los de él no me los quisieron entregar. Me dijeron que el frasco de su muestra se había partido y que fuera nuevamente a hacerse los exámenes.

En ese momento fue cuando empezó a dolerme la cabeza, pero así se hizo. Al otro día yo lo acompañé y fue de nuevo en la mañana y le dieron los resultados en la tarde. Yo le dije que siempre estaríamos juntos fuera cual fuera el resultado. Su prueba salió positiva al VIH. Le dijeron que si yo era su pareja que si nos cuidamos y él lo que siempre hizo fue eyacularme afuera y eso le dijo a la doctora que lo atendió.

Me sorprendió mucho su reacción. No lo vi derrotado. Me decía: “Ajá, ¿qué voy hacer? Ya lo tengo, no voy a llorar” y cosas así, como sin darle importancia a la situación. Pasaron los días y yo lo quería acompañar a verse con el doctor especialista al que lo derivaron. Él no quiso y me dijo que él se lo buscó y que él asumiría eso solo. Yo estudio (soy estudiante universitaria, voy por el segundo semestre de turismo) y por eso tampoco insistí en acompañarlo, ya que no podía faltar a clase.

Finalmente fue al médico y hablaron con él, pero luego no me daba mucha información de lo que le habían dicho en el hospital, por lo que estaba preocupada. Pasó el tiempo y seguimos con la relación. Él me mostró los medicamentos que le dieron. Yo me quedaba los fines de semana en su casa y estábamos muy bien, la pasábamos lindo. Yo estaba enamorada de él y creo que él también de mí (al menos eso me desmostaba).

Él tiene un hijo y yo le comenté que le dijera a la mamá del niño lo que su ex había dicho, que había sido ella la que le transmitió el VIH, pero él me respondía que no quería preocuparla. En fin, no le toqué más el tema para no perturbarlo, porque ya me había dicho que la mamá de su hijo no tenía nada.

Un día, por problemas que tuvimos, hablé con la abuela y me dijo que él era portador del virus desde hacía 3 años. Ese día lo tomé con mucha madurez me dolió muchísimo que me hubiera mentido de nuevo.
Volvimos hablar y me puse en su lugar. Me decía que si me contaba lo que tenía yo lo iba a dejar solo.

Luego todo se arregló nuevamente. Pasó como un mes y un día me quedé en su casa. Yo estaba viendo una película cuando le revisé el teléfono y vi que la mamá de su hijo le echaba la culpa de que ella también fuera portadora del VIH y confesando en el texto que estando conmigo me engañó también con ella. Ahí sí que ya no daba para más. Fueron muchas mentiras. Sin embargo, como estaba enamorada volví a caer.

Sin embargo, empezaron las pelas por todo. Terminábamos, volvíamos y así estábamos. Ya llevábamos 6 meses hasta que terminamos definitivamente porque él me dijo que yo era una peleona, que era mejor que él me dejara porque estaba seguro de que yo estaba sana y no quería que me pasara nada malo. Me dijo que nada de lo que yo quería me lo podía dar él: una bebe, casarnos,… nada de eso y porque lo quería intentar con la mama de su hijo.

Me destrozó todo esto. Me sentí muy mal y, a pesar de todo, yo no quería que me dejara. Estaba completamente enamorada. Nos escribimos para intentar arreglar las cosas. Me dice que está confundido, que quiere olvidarme con ella, pero que se le hará difícil ya que aunque la quiere a mí me ama. Obviamente, yo también a él, porque lo arriesgué todo, me las jugué todas más una y lo apoyé en todo.

Fue mi primer novio, que me mostró cómo es la verdadera vida. Yo trabajé a su lado y hay muchas cosas que son difíciles de olvidar de la noche a la mañana. Pero como él decía, peleábamos mucho y yo sabía que para la fecha de noviembre me tengo que hacer los exámenes nuevamente.

Mañana me los hago con todo el temor del mundo porque después del resultado nos cuidábamos pero al tener sexo oral no y esa es mi mayor preocupación. Pienso y le dije que si salía positivo, él debía de estar conmigo, que no me podía dejar porque nadie se interesaría en una enferma. No obstante, ya con esta página y leyendo algunas confesiones pienso distinto al respecto.

Mi preocupación está en lo mucho que he adelgazado, tanto que mis amistades me dicen que si estoy flaca. Incluso hubo uno que me dijo que si el novio que tenía me había pegado algo y son palabras que me perturban. Pienso mucho en mi papá, que es el hombre que más amo. Jamás le daría una noticia de tal magnitud. Él tiene 64 años y no quisiera hacerle daño, ya que soy la menor de la familia.

Esta es mi historia y aunque muchos piensen que fui una masoquista, no lo veo así. Simplemente me enamoré y sé que él necesita más ayuda de un psicólogo que yo. ¡¡Porque aun lo quiero!!!

Espero los resultados que le darán el rumbo total a mi vida.

Deja un comentario

Redes sociales

¿No quieres perderte nada?
Síguenos en todas las redes

Gilead
Janssen
MSD
ViiV
Gilead
Janssen
MSD
ViiV Healthcare
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Gilead
MSD