Preguntas sin respuesta

José

Hola, me llamo José, tengo 26 años y soy de Chile. Fui diagnosticado hace dos meses de VIH con un recuento de CD4 de 6 células/mm3. Sí, leyeron bien, solo 6, lo cual me devastó y me desespero.

Llegué a realizarme los análisis del VIH después de mantener una herida en un pie que fue empeorando y comencé a tener fiebre y alergias (las cuales me decían que se debían a la herida infectada). Me hospitalizaron para hacerme varios exámenes y dentro de ellos el examen de VIH. Llamé a mi pareja en ese momento (expareja ahora) informándole de lo que sucedía y le pedí que se realizara él también los respectivos test del VIH -como yo estaba hospitalizado en un hospital público, mi resultado se demoró más de lo normal. Él se los realizó de manera particular obteniendo el resultado en 24 horas-. Dio sendos resultados negativos en la prueba del VIH en 3 lugares diferentes, lo que me dio un aire de tranquilidad al saber que él era negativo. Por ende, [creí que] yo también debería serlo.

Después de tener los resultados, decidió terminar la relación porque, obviamente, pensaba que le había sido infiel (siempre fui fiel y respeté nuestra relación de 4 años). En lo cual, estoy en la incertidumbre del: ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Por qué yo sí y no se lo transmití? ¿Hace cuánto tengo esto en mi sangre? [Estas preguntas] rondan constantemente por mi cabeza, sin explicación alguna. No sé si a alguien le ha pasado esto.
 
Como tenía tan bajos los niveles de CD4, mi doctor decidió comenzar el tratamiento [antirretroviral] de inmediato, ya que no se podía esperar más. Me llenó de pastillas que, si bien han cumplido su cometido en los números, me hacen sentir mal todos los días, con vómitos, náuseas y dolor de cabeza y en un momento mucha fiebre.

Siempre he sido una persona optimista, pero debo reconocer que, desde el resultado se me apagó la vida. No disfruto nada y todo es un “¿y qué caso tiene?” o “¿para qué?”. Se me fue la vida a blanco y negro…

Sé y tengo claro que se puede mantener una vida completamente normal y llegar a un momento donde podría ser indetectable, pero tristemente no es lo mismo y esta enfermedad está tan estigmatizada que la gente aún piensa que se puede contagiar el virus si bebe del mismo vaso de una persona con VIH.

Quise contar mi historia ya que solo me puedo desahogar con mi psicólogo, pero también para saber si a alguien más le ocurrió que teniendo VIH no se lo transmitiera a su pareja. Y también como forma de desahogo debido a que me sucedieron varios acontecimientos durante muy poco tiempo (desde el 25 de noviembre hasta la fecha):

1.-Terminé mi carrera universitaria de Arquitectura, pero no puedo hacer mi práctica profesional según el doctor hasta el 2022.
2.- Tuve una herida infectada en el pie que casi me deja sin movilidad total de la extremidad.
3.- Estuve hospitalizado 3 veces, sin diagnóstico, por fiebre y malestares. Me daban diagnósticos, casi todos de cáncer (leucemia, cáncer en los huesos), lo que generó en mí un problema psicológico.
4.- Me diagnosticaron VIH.
5.- Mi comuna entró en cuarentena por la COVID-19, lo que significa que no se puede salir de la casa (solo al tener permisos importantes, como para ir al médico, se puede salir).
5.- Me quedé sin trabajo producto de la pandemia y esperaba con ansias hacer mi práctica.

Deja un comentario

Redes sociales

¿No quieres perderte nada?
Síguenos en todas las redes

Gilead
MSD
ViiV
Gilead
Janssen
MSD
ViiV Healthcare
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Gilead
MSD