Jamás desistan

Ángel

Soy de Venezuela, y salí de mi país sin saber que estaba infectado [por el VIH]. Salí por la situación político-económica.

Mi tierra es hermosa y amada, pero tenía que salir porque no veía los frutos de mi trabajo y cada vez me ponía más flaco. Me fui a Perú, un país que me ha dado muchas oportunidades, incluyendo la de vivir. Conocí a los meses un chico y me fui a vivir a su casa y realizar la vida soñada de todos: tener un hogar con un hombre.

Resulta que en la empresa donde mi compañero laboraba me hicieron la prueba rápida [del VIH] y di positivo. Pensé que se me acababa el mundo y que me iba a morir a la semana siguiente, por desconocer el tema. A los siguientes días me repetí la prueba de sangre y volví a salir positivo. Miré hacia atrás en mi vida y vi que era una persona que confiaba en los hombres, fueran novios o parejas, como quieran decirles, pero no me cuidaba. Mi compañero me dio ánimos y me dijo que tendría que enfrentarlo.

Por estar solo en otro país me sentía mal y mi relación era tóxica. Al final lo terminé dejando. Rebajé alrededor de 10 kilos. Al mudarme de país mi vida dio una vuelta total. Pero ahora he ganado esos diez kilos más diez más, je, je. Sí, sé que estoy gordito y que debo rebajar peso por el tratamiento, pero jamás he dejado de tomarlo todos los días. Es mi esperanza de vida.

Ya ha pasado un año y medio desde que me enteré de que tengo el virus y me siento súper bien. Lo malo al comienzo fueron los mareos, que son normales, pues tu cuerpo se está adaptando a la medicación antirretroviral.

Una de las cosas que me pasaron fue que conocí a un chico de mi nacionalidad. Y me entiende. Él supo por culpa de mi ex que tenía el VIH. El chico lo sabe y quiere una relación conmigo. Toma profilaxis preexposición (PrEP) y se siente en confianza de estar a mi lado.

Yo me siento feliz porque no ando con mentiras. Pocas personas lo saben [que vivo con el VIH], pero son las suficientes para continuar mi vida. Pensé que era el final, pero no, era el comienzo de una segunda parte de mi vida.

¿Un consejo? Jamás desistan. ¿Si tienen sida? Pueden salir adelante. ¿Si tienen el VIH? Pueden vivir con él. La vida no se acaba. Deben tener una fuerza psicológica muy alta, leer mucho, instruirse, estar en foros como este, escuchar y leer a personas con su misma situación.

Espero que les haya gustado mi historia.  

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