He repasado la historia mil veces en mi cabeza

L.

Pues bien, de un día a otro las preocupaciones cambian radicalmente. Me encuentro en un sitio web sobre el VIH y eso me hace sentir mal, devastada, pensando que no sé cómo estoy en este lugar. Tengo 29 años, nunca había tenido relaciones sexuales con un hombre, sólo con una mujer, que había sido hasta ahora mi única pareja.

La relación con ella se desgastó hasta terminar, me ha costado 2 años sobreponerme a ello y en este tiempo no me he interesado mucho por las relaciones, no estoy segura de las etiquetas, de si soy lesbiana o no porque varias veces me he sentido atraída por algunos hombres pero nunca ha pasado de ahí.

Tomé estos años para concentrarme en mi trabajo, en la maestría, y así ha sido mi vida: trabajar, en lo cual me va bien, he logrado cosas de las que me he podido sentir orgullosa y es algo que me ha dado muchas satisfacciones. Creo en la fidelidad y con mi anterior pareja así fue la relación mientras duró. Durante este tiempo de estar sola he tenido momentos en los que me he preguntado qué pasaba con mi sexualidad, cómo podría relacionarme con un hombre si es que me interesaba.

Tengo 29 años y no sé si tengo que hablar de mi pasado, y si alguien podría entenderlo. En fin, en el fondo de las cosas me he dado cuenta de la poca aceptación que he tenido hacia mí misma y del profundo miedo que la situación me causa.

Estoy aquí porque hace una semana estuve fuera del país y tuve relaciones sexuales con un hombre por primera vez, no fue algo que disfrutara y no fue algo hecho de forma consciente. Conocí a esta persona sólo esa noche y esa misma noche tuvimos sexo.

Yo estaba profundamente espantada, no quería estar ahí y lo sabía aunque había llegado hasta ese punto por curiosidad y sin ser forzada, pero entré en shock y no pude decir que ya no quería hacerlo. Él quería hacerlo sin condón y yo le dije que no, fue lo único que pude pedir más o menos con consciencia. Él se lo puso, y me penetró. Fue muy doloroso. Al final le dije que quería parar, que ya no quería seguir y entendí que no eyaculó dentro de mí porque después me pidió que lo estimulara ya sin el condón y vi cuando eyaculó.

Lo único que quería hacer era salir corriendo de ese lugar, y así lo hice. A la mañana siguiente me di cuenta de que el sangrado era mucho y sólo pude llorar, una porque me dolía pero más por la situación en la que me encontraba. Le pedí a mi hermana que me hiciera una cita con la ginecóloga inmediatamente y así fue que a mi llegada a mi país lo primero que hice fue acudir con ella.

Me preguntó por qué tenía tanto miedo y le dije que porque aunque yo le pedí que usara condón no estuve al tanto de la situación: vi que lo tenía puesto, pero nunca supe si se rompió, si se lo puso correctamente (¡¡ni siquiera sé cómo se pone el condón correctamente!!), tampoco sé qué clase de persona es, etc. Me dijo que por haber eyaculado afuera el riesgo era bajo, pero que el riesgo de contraer cualquier enfermedad existía. Me pidió que me mantuviera en contacto con él al menos un año para estar enterada de si ocurría algo con su salud… Y así es como llegué hasta aquí. 

Tengo en mis manos una orden para hacerme la prueba del VIH, la sífilis, la hepatitis, etc. Estoy en un lugar en el que nunca hubiera imaginado. Tengo que esperar 4 meses para hacerme la prueba y estoy muriendo de miedo. Me puse en esa situación yo sola, por un momento en el que sólo pude sentir dolor, en el que sólo participaba en la satisfacción de un desconocido, en el que perdí mi voz completa y absolutamente haciendo algo que en el fondo no quería.

He repasado la historia mil veces en mi cabeza desde entonces imaginando que digo "no", o que cambio alguna de las circunstancias que me llevaron hasta ahí, pero eso es imposible. Lo que pasó es lo único que queda. Y aquí estoy, frente a mis miedos. Ayer un chico del gimnasio al que le gusto se me acercó de una forma muy cariñosa, creo que he confirmado que en verdad le intereso y a mí también me agrada. Pero después de esto sólo puedo huir. Me culpo tanto por hacer lo que hice, por no esperar, por la presión que sentía por tener sexo con un hombre, como si esto significara algo…

En fin, gracias a todos por leer, me he paseado por muchas historias y sin duda son conmovedoras e inspiradoras, leerlas ha sido la válvula de escape que necesitaba.

Deja un comentario

Redes sociales

¿No quieres perderte nada?
Síguenos en todas las redes

Gilead
Janssen
MSD
ViiV
Gilead
Janssen
MSD
ViiV Healthcare
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Gilead
MSD