Testimonio: Como una rosa

Lolo

Bueno, a los 16 años, llego a San Blas (Madrid) con el tren de la muerte. Es un barrio de chabolas, en aquella época, el punto de venta de drogas más grande de España. Antonio Flores, Los Chunguitos, Los Chichos, etc. cayeron en las redes como tantos del barrio. Hoy en día quedan cuatro, y con la lacra de que, unos por no saberlo y otros teniéndolo, te infectaban por la cara.

Aun así, sigo aquí –tras 17 años enfermo– y estoy como una rosa.
 
Me fui un tiempo a Canarias, donde el clima es tropical y la tranquilidad, total. Tuve una hija sin VIH; con un miedo terrible, claro, pero mi pareja sana lo sabía; se quedó embarazada, pues, y dio a luz. Eso sí, no me ponía preservativos sino una bolsa de plástico, ya que el médico nos dijo que ella estaba sana.
 
En la actualidad, después de doce años, soy feliz. Pero el trabajo me va fatal: Soy vigilante de seguridad y es un sinvivir el no tener a nadie con quien comentar el tema. Mandas correos a la gente en las secciones de contactos del chat y te ignoran totalmente, pero no ya para tener una relación, sino solo para hacer amistad con personas con las que, como tú, te puedas deleitar hablando claro y sin tapujos. Incluso tienen la poca educación de no devolverte un saludo.
 
Espero y deseo que os lo penséis bien chicos/as. Y ya –siento ser sincero– he de decir que la mentira y la prepotencia en nosotros/as sobra. Tantos años en el mundo oscuro, y ahora que hay gente que ilumina nuestras vidas fundís las luces del corazón de las personas buenas y legales que todavía quedan.
 
Únicamente me queda daros las gracias por la página y las publicaciones (la revista LO+POSITIVO). Espero que estéis siempre ahí.
 
Un saludo desde Fuerteventura.
 

Deja un comentario

Redes sociales

¿No quieres perderte nada?
Síguenos en todas las redes

Gilead
Janssen
MSD
ViiV
Gilead
Janssen
MSD
ViiV Healthcare
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Gilead
MSD