Aprendí a valorar la vida porque es hermosa

Anónima

Hoy, 25 de mayo de 2016, hace 1 año, 6 meses y 2 días que me enteré de que tengo VIH. Al principio me lo tomé con calma, no quería creer que tenía esta infección. Siempre he sido una persona dura y no me gusta demostrar mis sentimientos y mucho menos me gusta que me vean llorar.

Así pasaron meses hasta que un día me cayó el 20 de que estaba mal. No voy a negar que me dolió más que el padre de mi hijo siempre me negase que tenía VIH, bueno creo que está algo confuso. Empecemos…

Mi primer novio fue quien me infectó. De él siempre se dijo que tenía VIH y él lo negaba. Yo, tan enamorada, le creía y aún más cuando me hice tres pruebas y salieron negativas.

Yo pensaba que eso no me impediría ser feliz con él. Yo estaba dispuesta a seguir adelante con nuestra relación aunque él fuera positivo y ni así me dijo la verdad.

Pasaron años, nos casamos y tuvimos un hijo hermoso que gracias a dios está sano. Ustedes se preguntarán si en el embarazo te hacen la prueba de VIH. Así es, pero yo le comenté al doctor que ya me la había hecho y había salido negativa, por lo que ya no me mandó hacérmela.

Después de 1 año, mi pareja y yo por causas del destino nos separamos. A los meses publicaron su nombre en una página de noticias diciendo que las personas que hubieran tenido contacto sexual con él pasaran hacerse la prueba de VIH.

No me sorprendió la noticia pues como les digo de él ya se decía eso, pero me entró la espinita y me hice la prueba y cuál fue mi sorpresa que dio positiva.

Me dolió mucho que él no hubiera tenido el valor de decírmelo y no solo por mí, sino por nuestro hijo.

Yo no volví a hablar con el papa de mi hijo, decidí dejar las cosas así. La verdad yo no pensaba rehacer mi vida pues pensaba que nadie me iba a querer. Si ya es difícil que alguien te acepte con un hijo, mucho más con tener VIH.

Así que decidí cerrar las puertas al amor, pero de la nada conocí a una persona maravillosa. A los 4 meses de mi diagnóstico, nos tratamos por 6 meses y la verdad es que era algo que no me esperaba y no quería ilusionarme porque yo sabía que cuando supiera la verdad no querría nada conmigo.

A los dos meses de relación “alguien” le habla por teléfono y le dice que yo tenía VIH y muchas cosas de mí, como que era una sidosa. Él no me dijo nada en ese momento, sino que me dejó de hablar dos días.

Yo no sabía el porqué hasta que hablamos y le dije la verdad, que yo había tratado de decírselo pero por una y otra cosa no me atrevía. Me pidió tiempo y se lo di. Se pensó las cosas y… me aceptó.

Me dijo que él me amaba de verdad y que esto no nos impediría ser felices, que él iba a estar conmigo y que me iba ayudar a salir adelante y jamás me dejaría sola.

Eso me ayudó mucho y por primera vez sentí que de verdad le importaba a alguien y ese alguien me amaba tanto que el VIH no iba a ser un impedimento. Desde ahí confirme que dios nunca me ha dejado sola, me mandó un hijo hermoso y un hombre maravilloso. Aprendí a ver la vida de otra manera, el VIH cambio mi vida.

Por ultimo les dejare una frase que amo me gusta mucho: “La vida es dura, pero dios es más fuerte”.

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