Tener el VIH es lo peor que me ha pasado

Daniel

Debo también mencionar que fue mi culpa, ya que me descuidé y no fui precavido en tres ocasiones en que tuve relaciones sexuales sin preservativo. Debemos aceptar que, por el calor del momento y por dejarnos llevar por la pareja sexual, minimizamos los riesgos y es cuando estamos bajo un riesgo enorme. Bastaron 10 minutos para arruinar mi vida. Me hicieron un daño irreversible y a veces quisiera solo morirme.

Diciembre del 2022: Ese mes salí de casa. Vivir una vida tratando de agradar a mi familia, a costa de mi libertad, mi forma de sentir y de amar era algo que no podía continuar. Les amo mucho, pero ya no soy un niño. ¿Se me puede permitir pensar ya en mí mismo e intentar ser feliz a mi modo? Necesitaba pensar en mí, ya les di la mitad de mi vida.

No soy bueno ligando, siempre fui tímido desde la primaria y eso no mejoro mucho en la secundaria. Por fin, se acabó esa etapa y ya podía tener más libertad.

Bueno, empecé a frecuentar chicos por las redes sociales y encontré a un chico y, después de armarme de coraje, decidí escribirle en el Facebook. Nos encontramos en su casa, su familia se encontraba de viaje y yo controlaba la hora. El chico era delgado y más alto que yo, no sabía que era mi segunda vez con un chico gay. La primera vez fue a los 19 años, como pasivo. Por cierto, fue una experiencia horrible. Éramos torpes y apresurados, vamos, que parece que no llevábamos mucha experiencia. Por eso decidí no volver a pensar en el sexo. ¿Dónde iba? Si usamos condón, todo perfecto…

La tercera vez, al parecer, era un hombre hetero. Quedamos en vernos en su cuarto y así fue, pero lo que no me dijo fue que le gustaba el morbo sin protección. Fui estúpido y me dejé llevar por su “no te preocupes, solo será por fuera”. No sé cómo pasó, pero terminó corriéndose dentro, le reclamé y me fui muy molesto de allí y muy asustado. Ahora me arrepiento muchísimo porque, tiempo después, me informé y existen pastillas para combatir la posible adquisición del VIH (profilaxis pre y post exposición).

Bueno, dos meses después llegaron los primeros síntomas: mucho cansancio, escalofríos, fiebre, manchas de hematomas en piernas y piel sumamente sensible. Bajé de peso, se me cayó el cabello (no se lo deseo a nadie), etc. Les juro que fue horrible. Así que tuve más problemas, antes y después de ponerme las pilas y buscar ayuda con toda la pena del mundo.

Después de casi tres meses, por fin un centro clínico me dio el positivo al VIH y además a sífilis. Quería morirme, solamente eso, me sentí impuro, asqueroso y solo. Me pidieron análisis de sangre, muestra de esputo para descartar tuberculosis y una placa de pecho. Además de tener deudas, debía costear esos requerimientos. Después de casi tres semanas, pudieron ayudarme con la mayor parte y por fin me dieron tratamiento. Desde luego que sí, tuve que contárselo a alguien, me sentía sólo y sin fuerzas para vivir y menos para trabajar y comer. Se lo dije a mi hermano.

Llevo 9 meses con antirretrovirales. Debo decir que a los tres meses ya estaba indetectable y fue un respiro para mí. Mejoré un 70%, pero debo decir que nunca podré sentirme como antes. Mi piel es algo seca, tengo algo de picazón, debo cuidarme de no beber mucho alcohol y estar pendiente ante cualquier infección oportunista. Nunca pude recuperar el cabello caído en su totalidad y debo tomar mucha agua, de lo contrario, me duelen los riñones por las pastillas. Debo controlar mi peso y mis alimentos porque no puedo volver al 100%.

Buscando trabajo

Hace poco fui a dos empresas y, no sé si saben, pero te hacen firmar y/o rellenar unas hojas sobre el estado de tu salud y sí, lo que están pensando: entre ellas debes mencionar y/o marcar si padeces el VIH y si tomas antirretrovirales, e incluso te hacen firmar una declaración jurada.

“Tonto, no debiste rellenarlo con la verdad, por eso no fuiste elegido”. 65 preguntas y el 95% bien contestadas, una hora me tomó, pero no importa, ya igual no tenía oportunidad. Llegando a casa pregunté a alguien que tiene el VIH (un médico de mi centro de salud) y me dijo: ciertamente, deberíamos contestar esos cuestionarios con la verdad, pero si lo hacemos es muy probable que no te contraten. ¿Si miento, no tendré problemas después si se enteran?  Después de todo en el seguro tal vez figure. Tu diagnóstico es confidencial, me dijo, y no lo pueden ver. Muchas gracias le dije, no sabes cuánto me has ayudado con esto -de hecho, nadie rellena con la verdad-. Gracias.

Me siento desanimado, decaído, malhumorado, a veces solo quisiera morirme y terminar con este padecimiento que únicamente me ha traído mala experiencia. Ah sí, no se lo dije, también padecí el virus del papiloma humano y hasta hemorroides. No se los deseo a nadie. Solo me gustaría tener amigos con quien hablar, porque siento que me estoy ahogando.

Fue mi historia y espero que todos los que lean esto se cuiden más y sean responsables. No olviden que el VIH no es la única infección que podemos adquirir si no toman precauciones, hay muchísimas y los que padecemos el VIH estamos propensos a todo.

Que les vaya bien a todos y que encuentren a alguien especial en su vida.

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