¿Has tenido una posible exposición sexual al VIH? Qué hacer y dónde solicitar la PEP

Un tratamiento preventivo puede reducir el riesgo de adquirir el VIH si se inicia a tiempo. Saber cuándo acudir a urgencias y qué esperar de la atención ayuda a actuar sin demoras.

Juanse Hernández
Ver otras noticias

Si crees que has podido exponerte al VIH durante una relación sexual, acude cuanto antes a las urgencias de un hospital para que valoren tu situación. Existe un tratamiento preventivo llamado profilaxis postexposición (PEP) que puede reducir el riesgo de adquirir el VIH. Para que sea eficaz, debe iniciarse lo antes posible y siempre dentro de las primeras 72 horas.

No necesitas conocer el estado serológico de la otra persona ni disponer de los resultados de una prueba para solicitar atención. Esto no significa que cualquier relación sexual sin preservativo o cualquier rotura de preservativo requiera PEP. Un profesional sanitario valorará lo ocurrido y determinará si está indicada.

¿Cuándo debo acudir a urgencias?

La PEP consiste en tomar medicamentos antirretrovirales durante un periodo limitado para prevenir la infección por el VIH después de una posible exposición. Está dirigida a personas que no tienen el VIH y que han vivido una situación en la que podría haberse producido una transmisión.

Puede ser necesario solicitar una valoración después de una relación anal o vaginal sin preservativo, si este se ha roto o si se ha producido una agresión sexual. Estas situaciones no implican automáticamente que sea necesario tomar PEP, pero pueden justificar una consulta urgente según las circunstancias.

El tiempo es fundamental. La PEP debe iniciarse cuanto antes, preferiblemente durante las primeras horas. Las 72 horas son el límite máximo recomendado para comenzar el tratamiento, no un tiempo que haya que esperar antes de acudir. Cuanto antes se valore la exposición, antes podrá iniciarse la PEP si resulta necesaria.

¿Dónde puedo pedir ayuda y qué me preguntarán?

En España, la vía habitual para solicitar una valoración urgente es acudir a las urgencias de un hospital. Allí pueden evaluar la exposición y determinar si corresponde iniciar PEP. Si no sabes a qué centro acudir, puedes consultar los servicios oficiales de información sanitaria de tu comunidad autónoma, sin retrasar la atención.

Durante la consulta, el personal sanitario te preguntará cuándo ocurrió la posible exposición, qué tipo de relación sexual tuvo lugar y si se utilizó preservativo. También puede preguntarte si conoces algún dato sobre la situación respecto al VIH de la otra persona. No necesitas localizarla ni conseguir información sobre su salud antes de acudir.

Uno de los aspectos que se tienen en cuenta es si la otra persona tiene el VIH y mantiene una carga viral indetectable gracias al tratamiento antirretroviral. Cuando una persona con el VIH mantiene una carga viral indetectable gracias a un tratamiento eficaz, no transmite el VIH por vía sexual. Es lo que se conoce como indetectable = intransmisible (I=I).

Por tanto, si se confirma esta situación, la PEP no está indicada de forma rutinaria para esa exposición. Si no se dispone de información suficiente, el equipo sanitario realizará la valoración con los datos disponibles, sin exigir que la persona que consulta demuestre el estado serológico de su pareja.

¿Qué ocurre si necesito PEP?

Si el equipo sanitario considera que la PEP está indicada, te ofrecerá un tratamiento con medicamentos antirretrovirales que, habitualmente, se toma durante 28 días. Estos medicamentos actúan para impedir que el VIH establezca una infección en el organismo.

La PEP reduce el riesgo de adquirir el VIH, pero no garantiza una protección absoluta. Por eso es importante seguir la pauta prescrita y acudir a las visitas de seguimiento.

Antes de iniciar el tratamiento, o al comienzo de este, se realizará una prueba del VIH y se valorarán otras pruebas según las circunstancias. Si la PEP está indicada, su inicio no debe retrasarse mientras se esperan los resultados de laboratorio. Una prueba negativa inmediatamente después de la exposición no permite descartar una infección causada por ese episodio. Esto se debe a que el VIH necesita un tiempo para poder detectarse mediante las pruebas diagnósticas.

Durante el seguimiento se comprobará cómo toleras la medicación y se realizarán nuevas pruebas del VIH en los plazos que indique el equipo sanitario. Algunas personas pueden presentar efectos secundarios, generalmente leves y transitorios. Si aparecen molestias o dificultades para tomar el tratamiento, es importante comentarlo con los profesionales sanitarios, sin modificarlo ni suspenderlo por cuenta propia.

La atención también puede incluir pruebas de otras infecciones de transmisión sexual (ITS), valoración de la hepatitis B y otras medidas preventivas. Cuando exista posibilidad de embarazo, se valorará la anticoncepción de urgencia si corresponde.

Si la posible exposición se ha producido durante una agresión sexual, puedes recibir atención sanitaria urgente, apoyo y acompañamiento. No es necesario presentar una denuncia para solicitar asistencia sanitaria.

¿Y después de la PEP?

Si han transcurrido más de 72 horas desde la posible exposición, sigue siendo importante consultar con un servicio sanitario. Aunque generalmente ya no se recomienda iniciar PEP, pueden ser necesarias pruebas del VIH y de otras ITS, medidas preventivas y seguimiento.

Si has recibido PEP, las pruebas posteriores permitirán comprobar tu situación respecto al VIH. El calendario de seguimiento dependerá de la valoración clínica y del protocolo utilizado. Es importante completar las pruebas indicadas, aunque no tengas síntomas.

La experiencia también puede ser una oportunidad para hablar sobre otras formas de prevención. Si consideras que podrías volver a tener situaciones de exposición al VIH, puedes consultar sobre la profilaxis preexposición (PrEP). Es un tratamiento preventivo que se utiliza antes de posibles exposiciones y que, cuando se toma correctamente, ofrece una protección muy elevada frente al VIH.

La PrEP y la PEP tienen objetivos diferentes: la primera permite prevenir el VIH de forma anticipada, mientras que la segunda se utiliza después de una posible exposición. Ninguna sustituye al tratamiento habitual de las personas que viven con el VIH.

Lo más importante es no quedarse con la duda ni retrasar la consulta. Ante una posible exposición sexual al VIH, recibir información y una valoración a tiempo permite decidir qué atención es necesaria y qué opciones preventivas pueden resultar más adecuadas para cada persona.

Fuentes: Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencias: Ministerio de Sanidad. Preguntas más frecuentes sobre la prueba del VIH. Apartado sobre actuación tras una exposición.

Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH). Profilaxis postexposición frente al VIH (PEP). Serie InfoVIHtal, edición 2025.

Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Antiretroviral Postexposure Prophylaxis After Sexual, Injection Drug Use, or Other Nonoccupational Exposure to HIV. Recomendaciones de 2025.

Ministerio de Sanidad y sociedades científicas. Documento de consenso sobre profilaxis postexposición ocupacional y no ocupacional frente al VIH, VHB y VHC. 2015. Referencia complementaria histórica.


<Nota editorial>

Sobre la claridad de esta noticia

El equipo editorial – 02/11/2026

Publicamos esta noticia en una única versión porque hemos cuidado especialmente que la información sea clara y fácil de entender.

Hemos revisado el texto para explicar de forma sencilla qué hacer ante una posible exposición al VIH, dónde pedir ayuda y qué atención se puede recibir. También hemos procurado que las indicaciones más importantes sean fáciles de encontrar.

Consideramos que esta versión ofrece la información necesaria de manera clara y accesible, por lo que no hace falta publicar una segunda versión.



Suscríbete a nuestros boletines

Utiliza este formulario para suscribirte a nuestros boletines. Si tienes cualquier problema ponte en contacto con nosotros.

Al continuar, confirmas que has leído el aviso legal y aceptas la política de privacidad.


Gilead
Gilead
Gilead
Gilead