Las personas que nacieron con el VIH pueden presentar alteraciones metabólicas a edades más tempranas de lo esperado. Así lo sugieren los resultados de un estudio presentado en la 26 Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026).
A lo largo de los años, el VIH ha dejado de ser una sentencia de muerte para convertirse en una enfermedad de evolución crónica manejable gracias al tratamiento.
Sin embargo, la primera generación de personas con el VIH desde su nacimiento y que ha logrado alcanzar la edad adulta se encuentra con nuevos desafíos médicos.
¿Qué es el síndrome metabólico?
El estudio analizó la salud de unas 200 personas que adquirieron el VIH al nacer en Reino Unido. A pesar de que la edad promedio era relativamente baja, casi dos tercios presentaban algún tipo de alteración metabólica y un 16,2% cumplía los criterios de síndrome metabólico.
Este término no se refiere a una enfermedad concreta, sino a la presencia simultánea de varios factores de salud que aumentan el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares y diabetes tipo 2.
Entre dichos factores se encuentran la hipertensión, las alteraciones de las grasas en sangre, el exceso de grasa abdominal o las alteraciones del metabolismo de la glucosa.
La aparición de este síndrome no significa necesariamente que una persona vaya a desarrollar una enfermedad cardiovascular o diabetes. No obstante, identificar estos factores de riesgo permite adoptar medidas preventivas y realizar un seguimiento más estrecho.
En el estudio presentado, la frecuencia de algunas de dichas alteraciones fue notablemente elevada. Así, el 31% de las personas tenía obesidad (frente al 18% registrado entre personas de 16 a 24 años de la población general).
Exposición al VIH y al tratamiento
Las personas que nacieron con el VIH constituyen un grupo particular. Han convivido con la infección y con el tratamiento antirretroviral durante buena parte de su vida, incluyendo etapas especialmente importantes para el crecimiento y el desarrollo.
Los autores señalan que algunos tratamientos utilizados a lo largo de los años pueden tener efectos sobre el metabolismo.
Al mismo tiempo, recuerdan que durante la adolescencia y la juventud intervienen muchos otros factores que pueden influir en el peso y la salud metabólica.
Por tanto, los resultados no permiten establecer que el VIH o el tratamiento antirretroviral sean, por sí solos, la causa de estas alteraciones. El estudio es transversal y no permite demostrar relaciones de causalidad.
No debe olvidarse la salud mental
El estudio también detectó una relación entre depresión y síndrome metabólico. Esta relación podría ser bidireccional: las alteraciones metabólicas podrían influir en mecanismos relacionados con el estado de ánimo y, por otro lado, la depresión y la ansiedad también podrían favorecer procesos inflamatorios y alteraciones metabólicas.
Estas explicaciones son todavía hipótesis y requieren ser estudiadas más a fondo.
Por ello, los autores del estudio plantean que la atención médica debería integrar mejor la salud física y la salud mental.
Asimismo, proponen facilitar el acceso a profesionales como dietistas y mantener una vigilancia más estrecha sobre el consumo de tabaco y alcohol, entre otros factores relacionados con la salud.
Salud metabólica
Una de las principales propuestas derivadas del estudio es plantear cuál sería el mejor momento para comenzar los controles metabólicos habituales.
En Reino Unido, algunas analíticas anuales, como el perfil de lípidos en sangre, se realizan habitualmente a partir de los 40 años. No obstante, los autores sugieren que en las personas que nacieron con el VIH podría ser conveniente iniciar este seguimiento antes.
Del mismo modo, se indica la necesidad de prestar mayor atención a la salud hepática.
Por último, los autores destacan la necesidad de realizar estudios que permitan conocer cómo evolucionan estos problemas a lo largo del tiempo.
El aspecto social
Los resultados recuerdan que crecer con el VIH no consiste únicamente en mantener una carga viral indetectable. Las personas que nacieron con el VIH han atravesado diferentes etapas vinculadas con la atención sanitaria y, en muchos casos, han tenido que afrontar desde edades tempranas situaciones añadidas.
En la cohorte estudiada, la mitad había experimentado al menos una enfermedad definitoria de sida, cerca del 30% fumaba y también se habían registrado antecedentes de problemas de salud mental y experiencias de encarcelamiento.
Además, el 80% de las personas participantes era de origen étnico negro africano.
Todo ello invita a pensar que las causas no se centran de forma exclusiva en las decisiones individuales sobre alimentación, peso o ejercicio. Por el contrario, la salud metabólica se ve afectada por las condiciones de vida, el acceso a recursos y la posibilidad de recibir una atención sanitaria adaptada a las necesidades de cada persona.
En este sentido, la transición desde la atención pediátrica o perinatal hacia los servicios de adultos puede ser un momento especialmente importante. En este sentido, retrasar dicha transición y mantener durante más tiempo un entorno asistencial cercano y estable podría favorecer la continuidad de los cuidados.
Por último, hay que subrayar que estos hallazgos señalan la conveniencia de anticipar la prevención.
Para las personas que nacieron con el VIH, cuidar la salud a largo plazo puede requerir una atención que tenga en cuenta no solo la infección y su tratamiento, sino también la salud metabólica, el bienestar emocional y las circunstancias sociales en las que se desarrolla su vida.
Fuente: The Body Pro/Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencia: Barlow M, Kohli M, Gharib Y, et al. A high burden of metabolic syndrome and metabolic conditions in the perinatally-acquired HIV population in a central London HIV clinic. 26th International AIDS Conference, abstract OAB3402, 2026.
Nota editorial
Sobre las versiones de esta noticia
El equipo editorial – 25/09/2026
Esta noticia se presenta en una única versión. El texto ha sido adaptado mediante un proceso de mediación editorial para facilitar su comprensión, manteniendo los conceptos necesarios para entender la noticia. No se ha considerado necesario elaborar una segunda versión, ya que la principal dificultad del contenido está relacionada con el uso de terminología específica. En la versión publicada, estos términos se explican a lo largo de la propia redacción.
Suscríbete a nuestros boletines
Utiliza este formulario para suscribirte a nuestros boletines. Si tienes cualquier problema ponte en contacto con nosotros.
Al continuar, confirmas que has leído el aviso legal y aceptas la política de privacidad.



