Hace 25 años Portugal despenalizó la posesión de drogas para consumo personal

El cambio legal debe acompañarse de políticas de prevención, reducción de daños, tratamiento y reinserción social

Jordi Piqué
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En 2026 se cumplen 25 años desde que Portugal despenalizó la posesión de drogas para consumo personal. La medida no supuso legalizar las drogas ni dejar de actuar frente a su consumo. La principal diferencia fue que la posesión para uso personal dejó de tratarse como un delito penal y pasó a abordarse principalmente desde el ámbito sanitario y social. El tráfico y la producción de drogas continuaron siendo delitos.

La medida formaba parte de una estrategia mucho más amplia, aprobada en 1999, que combinaba prevención, reducción de daños, tratamiento y reinserción social.

Diferentes enfoques en política de drogas

Portugal tomó esta decisión después de atravesar una grave crisis relacionada con el consumo de heroína durante los años noventa. El consumo por vía intravenosa contribuyó a una importante epidemia de VIH y a un aumento de las muertes por sobredosis.

Frente a otras estrategias, Portugal adoptó un enfoque no punitivo y basado en la reducción de daños y la salud pública.

Este enfoque parte de que, aunque no siempre sea posible evitar el consumo de drogas, sí se pueden reducir sus riesgos. Para ello, las autoridades ofrecen medidas como material estéril, información sobre las sustancias y espacios donde prevenir y atender posibles sobredosis.

Estas medidas no consideran que el consumo sea inofensivo ni renuncian a la recuperación. Su objetivo es reducir los daños y mantener a las personas con vida y sanas como primer paso en el camino para alejarse de un consumo problemático.

Adopción de medidas

En 1998, el Gobierno portugués nombró una comisión multidisciplinar de expertos (entre los que se encontraban médicos, psiquiatras, psicólogos, juristas e investigadores) para replantear la política de drogas del país.

Sus recomendaciones sirvieron de base para una estrategia nacional que integraba la prevención, el tratamiento, la reducción de daños y la reinserción social, la cual se adoptó en 1999, a lo que siguió la despenalización en 2001.

La posesión de pequeñas cantidades no constituye un delito, aunque puede dar lugar a una intervención de las comisiones de disuasión y a sanciones administrativas. Sin embargo, la fabricación y el tráfico de drogas siguen constituyendo delitos.

Portugal ha mantenido la inversión en esta estrategia y ofrece acceso a tratamiento y atención sanitaria, junto con apoyo en ámbitos como la vivienda y el empleo, que pueden ser importantes para la recuperación.

Resultados tras la despenalización en Portugal

Desde la adopción del nuevo enfoque, Portugal ha registrado una importante reducción de las muertes relacionadas con las drogas.

Por otra parte, se produjo un descenso de los nuevos diagnósticos de VIH asociados al consumo de drogas por vía intravenosa. Estos últimos pasaron de 583 en 2005 a 19 en 2024, una reducción de aproximadamente el 97%.

El tratamiento de las adicciones sigue siendo también un elemento central del modelo portugués. Existe una red nacional de equipos de tratamiento multidisciplinares que prestan asistencia médica y facilitan el acceso a otros servicios sanitarios y sociales.

Asimismo, se observó un cambio en la opinión general. Aunque los portugueses siguen teniendo una visión negativa del consumo de sustancias, el consumo problemático se empezó a entender cada vez más como un problema sanitario y social, en lugar de como una falta moral que mereciera un castigo.

Un modelo difícil de replicar

A pesar del interés internacional por esta experiencia, ha resultado más fácil de admirar que de replicar.

La experiencia de Portugal refleja que cambiar la legislación no es suficiente. La despenalización funciona dentro de un sistema que necesita servicios accesibles, financiación, coordinación entre profesionales y continuidad de la atención.

Los ejemplos de otros lugares muestran las dificultades que pueden aparecer cuando estos elementos no están suficientemente desarrollados.

Experiencias no tan exitosas

En 2023, en Columbia Británica (Canadá) se despenalizó la posesión de pequeñas cantidades de drogas. Sin embargo, no se reforzaron suficientemente los servicios de tratamiento ni se estableció un sistema integrado como el de Portugal.

El programa se prolongó a lo largo de 3 años y se observó una reducción de los delitos relacionados con la posesión.

Sin embargo, no se apreciaron mejoras claras en otros indicadores de salud y el programa terminó en enero de 2026, en medio de una creciente preocupación por el consumo público de drogas.

Por su parte, en 2020, Oregón (EE UU) acordó despenalizar la posesión de drogas y destinar los ingresos fiscales del cannabis a ampliar los servicios de tratamiento y recuperación.

En este caso, la despenalización también estuvo acompañada de problemas en la puesta en marcha de los servicios, incluyendo una falta de implicación de todo el cuerpo policial.

Una auditoría estatal publicada en 2025 señaló dificultades de coordinación, retrasos y problemas de liderazgo. Finalmente, el estado volvió a penalizar la posesión de pequeñas cantidades en 2024.

En esta ocasión ni siquiera se habían recopilado datos fiables para evaluar si la eficacia del experimento.

El caso de Columbia Británica ilustra los límites de la reforma incluso con un sistema de salud pública comparativamente sólido. La experiencia de Oregón ilustra los riesgos de aplicar dicha estrategia sin ni siquiera contar con uno.

Crear una política sostenible de drogas

La lección más importante de Portugal probablemente no tenga que ver con la despenalización en sí misma. Más bien, su experiencia demuestra que reducir los daños derivados del consumo de drogas requiere crear y mantener con esmero un sistema que conecte a las personas con el tratamiento de las adicciones, la asistencia sanitaria y el apoyo social, sin que la abstinencia sea una condición previa para recibir ayuda.

La tarea más ardua consiste en crear y mantener las instituciones que hagan posible un enfoque de salud pública.

Fuente: The Conversation / Elaboración propia. (gTt-VIH)

Referencia: Portugal decriminalized drugs 25 years ago, but the real lesson is what it built around this policy, theconversation.com 14 septiembre 2026.


Nota editorial

Sobre las versiones de esta noticia

El equipo editorial – 23/09/2026

Esta noticia se presenta en una única versión. El texto ha sido adaptado mediante un proceso de mediación editorial para facilitar su comprensión, manteniendo los conceptos necesarios para entender la noticia. No se ha considerado necesario elaborar una segunda versión, ya que la principal dificultad del contenido está relacionada con el uso de terminología específica. En la versión publicada, estos términos se explican a lo largo de la propia redacción.



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