Un estudio muestra que el diafragma anticonceptivo no ayuda a prevenir la infección por VIH


El estudio recientemente completado sobre el diafragma femenino anticonceptivo indica que la barrera cervical (referida a la cérvix, o cuello del útero) no proporciona ningún beneficio adicional sobre las estrategias de prevención del VIH ya disponibles en lo que respecta a la reducción de la transmisión del VIH en mujeres. Este primer ensayo de reparto aleatorio con control con el diafragma de látex fue financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates y fue llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Universidad de California (San Francisco, EE UU). Contó con casi 5.000 voluntarias en Durban y Johannesburgo (Suráfrica) y Harare (Zimbabue). Los resultados del ensayo indicaron que las tasas de incidencia del VIH (ver Cuestiones básicas en este mismo número de VAX) entre mujeres en el grupo de control que sólo recibieron condones y counselling fueron casi idénticas (en torno al 4%) a las observadas en mujeres que además recibieron un diafragma y un gel lubrificante. Durante los 18 meses del estudio, se produjeron 158 nuevas infecciones por VIH en el grupo de mujeres que recibieron el diafragma, mientras que en el grupo de control se produjeron 151.

Nancy Padian, principal investigadora del ensayo, afirma que estos resultados no respaldan la adición del diafragma a la actual lista de estrategias de prevención del VIH. Esta investigadora promovió la idea de probar el diafragma, que protege la cérvix, como un modo de prevenir la transmisión del VIH después de que una investigación mostrara que la cérvix constituye un potencial punto vulnerable a la infección por VIH (ver el artículo Lo más destacado del VAX de noviembre de 2006, Poner la capucha a la infección). Antes de iniciar el ensayo de eficacia, Padian realizó varios estudios de aceptabilidad para determinar si las mujeres africanas estaban dispuestas a emplear un diagrama. Al igual que la mayoría de los métodos de prevención del VIH distintos a las vacunas, su uso regular constituye un factor clave a la hora de determinar el éxito de la intervención. En este estudio, las mujeres que recibieron diafragmas declararon emplearlos sólo durante el 70% de sus relaciones sexuales. Estas mujeres declararon que sus parejas también emplearon condones el 54% de las veces, mientras que las mujeres en el grupo de control que no emplearon el diafragma declararon que sus parejas emplearon condones el 85% de las veces.

Dado que el uso de condón fue menor en el grupo de diafragma, aunque el número de nuevas infecciones fue equivalente, es posible que el diafragma contribuyera en la protección. Sin embargo, el ensayo no fue diseñado para comparar los efectos protectores de los diagramas frente a los condones. El grupo de investigadores aún intenta encontrar la manera de ayudar a proteger a las mujeres que se encuentran cada vez en mayor riesgo de adquirir el VIH y que podrían no ser capaces de que su(s) pareja(s) emplee(n) condones.