Un informe sobre el progreso de la promoción de la circuncisión como estrategia de prevención del VIH. Hace ya dos años que la revista TIME votó el uso de la circuncisión para prevenir el VIH como el principal avance médico del año.
Esto se produjo tras conocerse los resultados de tres ensayos clínicos en Kenia, Uganda y Sudáfrica, que evidenciaron que los hombres circuncidados tienen un riesgo aproximadamente un 60% menor de adquirir el VIH a través de las relaciones heterosexuales.
En Suazilandia, un diminuto reino africano conocido por tener la prevalencia de VIH en adultos más elevada del mundo (26,2%), se están ampliando los servicios de circuncisión en un esfuerzo por intentar frenar la epidemia. Actualmente, la tasa de circuncisión del país es bastante baja, apenas el 8% de los hombres adultos se ha sometido ya a la intervención quirúrgica. Recientemente, Population Services International (PSI), una organización sin ánimo de lucro con oficinas en Suazilandia, ha abierto una nueva clínica para hombres llamada Litsemba Letfu, que significa “nuestra esperanza” en suazi, el idioma local de Suazilandia. Esta clínica para hombres se encuentra entre Mbabane y Manzini, el centro comercial del país, y está diseñada para atender algunas de la demandas de la nación en cuanto a servicios de circuncisión.
Varios estudios basados en modelos estadísticos apuntan a que el despliegue sostenido de los servicios de circuncisión podría tener un impacto notable sobre la epidemia de VIH en países como Suazilandia, que cuenta con una elevada prevalencia del virus y un bajo nivel de circuncisión. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado 13 países prioritarios donde la circuncisión podría tener el mayor impacto en la prevención de nuevas infecciones por VIH (véase Tabla 1, a continuación). Los modelos matemáticos han evidenciado que si a finales de 2020 estuvieran circuncidados el 50% de los varones de entre 15 y 49 años de Suazilandia, se podría evitar una infección por VIH por cada cuatro circuncisiones realizadas.

Pero los planes de este país son incluso más ambiciosos. “El objetivo es conseguir la circuncisión del 80% de los hombres y adolescentes jóvenes de Suazilandia, en un plazo de cinco años”, lo que equivale a algo más de 100.000 hombres, dice Jessica Greene, Directora de Servicios Técnicos de PSI-Suazilandia, cuyo trabajo cuenta con el apoyo del Plan de Emergencia del Presidente de EE UU para Paliar el SIDA (PEPFAR) y la Fundación Bill y Melinda Gates. Además, según varios estudios realizados entre hombres adultos del país, parece que el procedimiento quirúrgico recibiría una amplia aceptación. “Se han realizado varias encuestas en Suazilandia que indican que la intención de someterse a la circuncisión es, en general, del 60-80%”, añade Greene.
Aún más ambiciosa que la campaña de circuncisión de Suazilandia es la que se inició recientemente en Kenia. El gobierno keniano, con el apoyo del PEPFAR y la Fundación Gates, ya ha implementado programas que, hasta la fecha, han conseguido circuncidar aproximadamente a 50.000 hombres. Desde noviembre de 2009, el país se ha embarcado también en una agresiva campaña para circuncidar en siete semanas a otros 30.000 hombres en la provincia de Nyanza. Esta provincia alberga casi la mitad de los 1,2 millones de hombres no circuncidados del país y su prevalencia del VIH supera el doble de la media nacional. Con el apoyo del primer ministro, esta campaña está empleando clínicas móviles para prestar los servicios de circuncisión. En este momento, unos 1.200 hombres se someten a la intervención cada día.
Otros países, como Botsuana, también han comenzado recientemente a promocionar los programas de circuncisión como estrategia de prevención del VIH. Este país tiene previsto llevar a cabo casi 500.000 circuncisiones en los próximos cinco años, lo que elevaría la prevalencia de la circuncisión del 11% actual a un 80%. Las campañas de salud pública para destacar los beneficios de la circuncisión han utilizado temas relacionados con el fútbol con objeto de aprovechar la emoción existente en torno al Mundial de este año, que tendrá lugar por primera vez en territorio africano.
A medida que los países comienzan a promocionar la circuncisión de varones adultos de una manera más agresiva, también han tenido que enfrentarse a la escasez de profesionales sanitarios formados capaces de realizar esta intervención quirúrgica. En Orange Farm (Sudáfrica) —el municipio situado en las afueras de Johannesburgo donde tuvo lugar uno de los ensayos clínicos sobre el uso de la circuncisión para prevenir el VIH—, los proveedores de salud están intentando aumentar su capacidad para llevar a cabo la circuncisión de varones adultos a través de una distribución altamente coordinada de las responsabilidades entre los equipos de atención sanitaria. Este modelo “mejora la eficiencia al tiempo que aprovecha las habilidades clave de cada proveedor sanitario para ofrecer circuncisiones de forma segura”, dijo Catherine Hankins, asesora científica en jefe del Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA). También se han examinado otros enfoques para mejorar la eficacia de la circuncisión, incluyendo la realización de la intervención por parte del personal de enfermería y otros profesionales sanitarios.
Mientras tanto, sigue en curso la investigación sobre la circuncisión de varones adultos. Se están estudiando los posibles beneficios en términos de prevención del VIH que puede aportar la realización de la circuncisión de hombres que practican sexo con hombres (HSH), así como del empleo de técnicas quirúrgicas innovadoras que permitan mejorar la eficacia de la intervención, obtener unas tasas de complicaciones más bajas y reducir el tiempo de curación tras la operación. Hankins describe el progreso general mundial como “lento pero constante”, aunque declara que el avance “nunca es tan rápido como a uno le gustaría”.
Jonathan Grund es un escritor colaborador en Atlanta (Georgia, EE UU).







